EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Nacemos en un mundo creado para gente grande, un mundo lleno de objetivos por cumplir. Durante nuestros primeros años de vida, se nos “medio” permite vivir en el ahora, descubrir la felicidad y experimentar el olor a vida. A medida que nos vamos haciendo mayores, nos vamos cargando de responsabilidades, en el colegio, en casa…

Todos los adultos de nuestro alrededor, nos explican lo importante que es el futuro, nos enseñan que la felicidad esta fuera y que estamos separados del mundo. En definitiva, nos cuentan que, para ser felices, tenemos que estudiar, tener un buen empleo, comprar un buen coche, una bonita casa, encontrar un príncipe azul o una princesa rosa, casarnos y tener hijos.

Y digo príncipe o princesa porque, por si fuese poco, nos cuentan que el amor también es externo, por lo que llegará un momento, que iremos por el mundo, esperando que llegue alguien que nos haga felices…

Volviendo al tema de nuestra infancia, entraremos en un periodo de adiestramiento, que inicia en nuestros primeros años de vida y no termina nunca. Primero nuestros padres y maestros, luego nuestro jefe, los medios de comunicación… En todo momento, nos recordaran que solo es real lo que se puede ver, tocar, oler o escuchar y a su vez, nosotros se lo enseñaremos a otros. Y es que a ninguno nos enseñaron a sentir, por el contrario, nos enseñaron a relacionarnos de una manera tóxica con los demás y a alejarnos del camino del corazón.

Recuerdo la primera vez, que mi hijo me dijo que había un monstruo en casa, textualmente le dije: “Hijo, los monstruos no existen”, el siguió insistiendo en que estaba justo detrás de mí y por supuesto, yo ni me di la vuelta… Tenía plena certeza de que lo que me decía no era real, así que intenté convencerle y me fui a dormir.

Pasaron unos meses, la vida después de varias situaciones de caos, me volvió a recolocar en el camino de la espiritualidad, finalmente cedí ante el camino y decidí escuchar a mi corazón. La enfermedad de mi hija ayudo mucho a que me rindiese ante la realidad creada por tu mente, así que empecé de nuevo, a buscar en mi interior, empecé a conectar con talentos y dones a la velocidad de la luz y en un par de meses, yo estaría viendo entidades de diferentes tipos y ayudando a sanar a personas, qué de un modo u otro, llegaban a mí.

La siguiente vez que mi hijo me dijo que había un monstruo en casa, no podía decirle que era mentira, ya que yo también lo veía, recordé entonces lo que le había dicho unos meses antes.

Cuento esto, porque realmente todos hemos vivido en el mundo de lo real, en mi caso, creo que me tiré la mayor parte de mi vida huyendo de lo que ahora llamo, “mi misión de vida”. Sin duda no tenía ni idea de a donde me llevaría, pues para mí no era tangible y ni siquiera era una posibilidad, de hecho, vi las señales y fui consciente de ellas después de haberme conectado con mi corazón, momento en el que, lo que eran desgracias, lo que era caos, pasaron a ser señales…

Te invito a que reflexiones sobre esta pequeña historia, a que empieces a escuchar a tu corazón y a que hagas aquello que más te apetezca. ESCÚCHATE, aunque parezca ser contradictorio, permítete el error, aunque no entiendas que implica, LEVÁNTATE después de cada caída, TOMA CONSCIENCIA y sigue caminando.

La vida es maravillosa, te da la oportunidad de experimentar cuanto necesites para que puedas despertar del sueño que has creado, para que recuerdes que eres Dios, que eres el TODO, que eres perfecto en tu imperfección y que en tu mundo todo está hecho a tu medida.

Si has leído este artículo, sin duda no es casualidad… puede que te encuentres en un momento de caos, quizás te has separado, has perdido tu casa, tu empleo, a alguien de tu entorno, quizás estás pasando por una enfermedad o sientes un vacío que invade tu vida…

Recuerda:

¡Nada real puede ser amenazado! ¡Nada irreal existe!” Un Curso de Milagros

 

Te invito a descubrir la Libertad Cuántica, herramienta que te ayudará a conectar con tu poder, a vivir desde el amor y a experimentar el olor de la vida.

¡Deja el miedo atrás, vive el presente y permítete ser feliz!

Sami Osorio

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